Masonería, Balzac y Dante contra el COVID-19

 

La Masonería de la mano de Dante y de Balzac tiene que ser un lenitivo para nuestra sociedad

A raíz del COVID-19, los sociólogos, antropólogos, consultores y periodistas han empezado a diseñar la etiqueta o término de “pandemiados” en sus escritos, conferencias e intervenciones en radio y televisión. Lo que de seguro será un neologismo que pronto tendrá que ser considerado por los miembros de la Real Academia Española de la Lengua.
Todo ello para explicar o definir las nuevas y complejas situaciones que la pandemia está provocando a nivel global en el contexto de la transformación de usos y costumbres, con una previsión de una incierta, pero de momento esperada y continuada convivencia entre nosotros.
De entre todos estos profesionales, nos llegan diferentes opiniones a tener en cuenta. Desde los que nos dicen que, en el colectivo de los menores de 5 años, esta crisis prevalecerá en su concepción evolutiva de la vida, por los cambios sociales, culturales y educativos, hasta los que profetizan que los “milenials” serán los más afectados en sus hábitos y costumbres, por ser la fuerza laboral más importante en la mayoría de los países cara a los próximos años.
Para nosotros, como Masones, que formamos parte del variado abanico de profesionales, además del cada vez mayor núcleo o sector de los jubilados que merced a los progresos médicos gozamos de los beneficios de la longevidad, esta situación que “YA NO ES NUEVA”, (casi diez meses) nos tendría que haber servido para resituar también nuestra concepción de vida.

 


Bien es cierto que, a nivel general en todos los Orientes, con mayor o menor proliferación, parafraseamos con el ejemplo, las virtudes del teletrabajo profano que aun globalmente no se había llegado a explotar, y nutrimos nuestras ansias de estar juntos y trabajar simbólicamente, mediante los encuentros fraternales telemáticos.
Desde los participios de las primeras consideraciones y advertencias, de que estos “obligados contactos a través de una fría pantalla” nunca debían ser considerados como una Tenida asistencial, y que rápidamente quedaron consensuados, también entramos en las vías antes expuestas de convertirnos en personajes de “la Comedia Humana” que conforman los profanos, cual protagonistas modernos de aquel inmortal y monumental proyecto literario de Honoré de Balzac.
Y es que, en esta pandemia del siglo XXI, afloran de ella unas concepciones de la vida y unas realidades, que quizás de diferente manera nos dejó escrito y narrado este gran escritor francés.
Balzac a su manera quiso aproximar a Dante a sus contemporáneos referenciando “La Divina Comedia” desde postulados más humanísticos y realísticos y por esta razón tituló su obra “Comedia” en vez de “Divina”. Y de esta manera situó sus personajes en un mundo real (distintos lugares de Francia) y no en la orbita ficticia del gran poeta florentino (Cielo, Infierno).
Me he permitido la licencia de hacer esta analogía confrontando nuestra actual pandemia con el mundo, con el universo de Balzac. Ya que en sus historias y relatos practicó el genero literario del más puro realismo condicionando a sus personajes a los rigores o excelencias de las variaciones de fortuna.
Este rigor necesario que nos está impidiendo en nuestras “debilitadas” primeras Tenidas presenciales tener que prescindir de nuestros abrazos y besos fraternales en aras de modificar nuestra manera de relacionarnos. La severidad que nos impide poder apreciar gran parte de las expresiones faciales detrás de las mascarillas protectoras.
Pero tenemos que luchar desde los estadios de nuestra solidaridad y fraternidad, para ser adalides y representantes de la esperanza frente a la incertidumbre sanitaria, social y económica a la que estamos sometidos.
Por otra parte, de la mano de un nuevo vocabulario que se está expandiendo entre todos nosotros: “reducir la curva, confinamiento, nueva normalidad, distanciamiento social…”, también debemos difundir que hemos mejorado en la concepción de nuevas habilidades y sensibilidades a la hora de velar por la salud, de valorar a los amigos, de preocuparnos por su salud y sus vulnerabilidades, del contacto más continuo entre las logias y la seguridad de los Hermanos y Hermanas de las mismas.
Tenemos que lograr que esta “flexibilidad impuesta” no sea negativa sino positiva, que nos haga más diestros en la comunicación digital, pero evitar en todo momento que esta situación excepcional no nos haga caer en aislamiento y la despersonalización y que vaya en detrimento de nuestra conciencia de grupo de Masones comprometidos ahora más que nunca, en aras del mejoramiento general de la Humanidad.
Y como punto final apelar a la fraternidad masónica de las logias. Es posible que un significativo numero de Hermanos y Hermanas vean afectadas sus economías por los efectos de la pandemia.
Hagamos pues como Dante, que siguiendo el esquema clásico no permitió que todo fuera una tragedia y conseguir un final feliz, victorioso sobre estas lacras que se nos han venido encima.

Josep-Lluís Domènech Gómez

Impactos: 56

¿Es la Estatua de la Libertad de Nueva York un monumento de la Masonería?

Frédéric-Auguste Bartholdi un escultor y masón del Grand Orient de France

Para hablar de este tema, es necesario primero llegar a la figura eminente de un patriota francés que formó parte de una generación profundamente marcada por la derrota de Francia en la guerra de 1870, en la que su región natal fue anexada por Prusia. Estamos hablando de Frédéric-Auguste Bartholdi (1834-1904) originario de una familia protestante de la ciudad de Colmar en Alsacia. A la edad de 36 años posteriormente de la declaración de guerra, Bartholdi ingresa en la Garde Nationale, y en su rol en ella participa en la defensa de Colmar. Después de la caída de su ciudad, por circunstancias del destino, llega a ser Ayuda de Campo de Garibaldi, celebre y destacado francmasón, que se había incorporado a luchar con Francia. Un año después, el 10 de mayo de 1871 contempla como en la firma del Tratado de Versalles, se ratifica que las provincias francesas de Alsacia y Lorena pasan a integrarse a Prusia. Como ciudadano, patriota y comprometido con el fervor a la Libertad, orientará su vida profesional a partir de sus estudios en arquitectura y sus aficiones a la pintura, al oficio de la escultura. Después de dejar su ciudad natal, se instala con su madre y su hermano en Paris. Inicia sus primeros pasos como escultor de la mano de Soitoux, después de David d´Angers hasta convertirse poco a poco en reputado profesional de la escultura. Sus primeros trabajos son una estatua del General Rapp héroe de Dantzig en su villa natal, y una obra majestuosa del Lion de Belfort en 1880, que posteriormente le sirve para tallar una replica de la misma en Paris en la Place Denfert-Rochereau.

 

 

 

Ingresa en la Masonería el 14 de octubre de 1875 siendo iniciado en la Logia Alsace-Lorraine del Gran Orient de France. Una logia surgida el 6 de septiembre de 1872 a partir de escritores francmasones fuertemente comprometidos en un profundo patriotismo como Alexandre Chatrian, Emile Erkmann y un conjunto de hombres celebres como Edmond Valentin prefecto del Bajo-Rhin, el ministro francés Jules Ferry y el Premio Nobel de la Paz, el militar Joseph Joffre. Cinco años después el 9 de diciembre de 1880 pasa a la vez a Compañero y Maestro. Nunca dejará de estar estrechamente ligado a su Logia Madre hasta su muerte. Sus trabajos escultóricos prosiguen con éxito y le permiten rendir culto con diversas estatuas a otros francmasones celebres: Diderot en Langres, otro a Lafayette y Washington en Paris, y entre muchos más el que le hace entrar en el carrusel de la fama: La estatua de la Libertad en Nueva York.

La Estatua de la Libertad al sur de Manhattan símbolo Masónico

Esta estatua se levanta orgullosa y singular como anfitriona de una ciudad como Nueva York que enviaba un simbólico mensaje de Luz y de Libertad, a todos los visitantes o inmigrantes que llegaban por barco después de una larga travesía. Sin embargo, el proyecto original de dicha efigie y representación surgió a raíz de las fiestas de la conmemoración del Centenario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América. Y a raíz de ello el pueblo francés quiso contribuir con un regalo de excepción: la Estatua de la Libertad. Que venía a testimoniar la amistad francoamericana basada ideológicamente por los dos países en su amor a la Libertad. Se dijo que la inspiración de tal imagen a Bartholdi le venia del recuerdo de un triste suceso acaecido en plena guerra, en que una mujer luchadora por las libertades patrias francesas se mezcló con los soldados en las trincheras, y saliendo de entre unas barricadas con una antorcha en la mano arengó a tropas con un grito patrio, antes de caer acribillada: “Vamos, Adelante, con Honor y Valentía (Courage)”.

La estatua configura la imagen de una mujer vestida con un ropaje largo, de pie y llevando en la mano derecha una antorcha y en la mano izquierda una tableta en forma de libro, que lleva inscrito en cifras romanas la fecha de la independencia de los Estados Unidos. Esta tableta-libro nos recuerda la importancia del Derecho y la Ley, como fundamento de todo estado democrático. La antorcha nos evoca “la luz de la conciencia” que es la que simbólicamente ilumina a la vista general. La diadema que lleva la mujer en la cabeza en el proyecto inicial solamente tenia cinco rayos direccionales, en los que el escultor quería simbolizar los cinco continentes, pero en la realización definitiva se representaron siete rayos finalmente. Este cambio de números del cinco al siete, al parecer va ligado a la progresión masónica de Bartholdi. Para él la forma solar de la diadema evoca la de Helios como dios del sol en la antigüedad, tal como está representado en un sarcófago romano. Por otra parte, al pie de la estatua, están diseñadas una conjunción de cadenas rotas, que vienen a simbolizar la liberación de todos los pueblos de la tierra. Y la imagen esta orientada hacia el este, hacia Europa, en recuerdo de los orígenes de los fundadores de los Estados Unidos.

Otro dato significativamente masónico de la estatua es que en su armadura totalmente de hierro, ya que necesitaba una solida conjunción de esta, finalmente se construyó en acero para poder resistir todas las duras intemperies posibles del lugar y el encargado de este trabajo fue el ingeniero Gustave Eiffel, también masón que realizó la arquitectura interna del monumento.

 

 

La financiación francoamericana de la estatua

Toda la financiación fue en sí muy onerosa, y de hecho la estatua no se pudo terminar sino después de un significativo retraso y de una serie interminable de peripecias financieras, ya que su coste rebasó muy evidentemente todas las previsiones que se habían elaborado al respecto. Fue necesario un periodo de cinco años de colecta popular en Francia para lograr la cantidad necesaria de fondos. El trato era que Francia se hacia cargo de la realización de la obra de arte en sí y los EEUU financiaban la edificación de la estatua y su pedestal que tenía que elevarse a cincuenta metros del suelo. La financiación por parte norteamericana se hizo fruto a el “crowfunding” masivo, o “Tronco de la Viuda” de las logias masónicas americanas, que donaron cantidades muy importantes de dinero y el periódico The World se encargó de dar publicidad al evento y de lanzar continuados artículos a la opinión publica americana desde sus paginas a la búsqueda de donaciones privadas. En Francia se logró la cifra de más de cien mil suscriptores. La colecta en Francia se dividió en diversos colectivos y organismos nacionales, de entre los que se destacó el Grand Orient de France, los Consejos Generales, las Cámaras de Comercio y una ingente cantidad de ciudades francesas.

Dos planchas masónicas de Bartholdi leídas en su logia certifican el proyecto masónico de la estatua

Bartholdi reflejó en dos planchas plenas de simbolismo en aras de la Libertad todo su enorme trabajo y dedicación a este singular proyecto. En su primera plancha describió la historia y los procedimientos empleados para la realización de la estatua. En la posterior plancha después de su vuelta de los EEUU, hizo singular hincapié a todos sus Hermanos del entusiasmo de los americanos en aquella su obra monumental.

El 4 de julio de 1884, estando la estatua ya finalizada, se envió a las autoridades americanas en la conmemoración de su fiesta nacional. Se encargó de ello el Presidente de la Republica Francesa Jules Grévy, francmasón de la logia La constante amitié de Arras del Grand Orient de France.

La inauguración propiamente dicha del monumento tuvo lugar el 26 de octubre de 1886, es decir 10 años después de la fecha del Centenario de la Independencia de los EEUU. La ceremonia contó con la presencia del Presidente Grover Cleveland que aprovechó la circunstancia para otorgarle personalmente a Bartholdi la distinción de “Ciudadano de Honor de EEUU” que es una nominación que solamente se acostumbra a conceder a ciudadanos americanos. Un año después la colonia americana de Paris, ofreció una replica pequeña de la estatua que se instaló muy cerca del Pont de la Grenelle en Paris, cerca del Sena.

Potentes símbolos masónicos de la Estatua de la Libertad

El número siete en la Estatua de la Libertad

  1. Los siete picos de la corona pueden significar los siete océanos -Ártico, Antártico, Pacífico Norte, Pacífico, Atlántico, pero también el numero de los Maestros Masones. Pero este numero se repite con machacante intensidad:
  2. Las ventanas de la cabecera suman en total 25, esto es 2+5=7
  3. Las hojas alrededor de la antorcha son 16, o 1+6=7
  4.  La base sobre la que se asienta la estatua tiene 16 columnas griegas, esto es 1+6=7.
  5. El monumento mide desde la base al final de la antorcha 151 pies. 1+5+1=7

 Y por otra parte:

1.- El brazo derecho de la Estatua nos evoca la “Difusión de la Luz”. 2.- También este brazo en su posición vertical simboliza los lazos entre el cielo y la tierra. 3.- En su brazo izquierdo porta la tablilla en que está inscrita la fecha de la Independencia, al no poder ser vista esta data, significa que la Libertad es un valor universal e intemporal. 4.- Su base piramidal comporta tres niveles correspondientes a los 3 grados masónicos. 5.- La “suscripción popular fue hecha por las logias masónicas francesas y norteamericanas, fue un gran “Tronco de la Viuda”. 6.- Bartholdi y Eiffel eran masones.

Esta obra original en sí se podría circunscribir en la línea que inspiraron los antiguos masones operativos en la construcción de catedrales que tienen que resistir el embate de los siglos. Su obra, la magnitud de esta desdibuja al artista, ya que como francmasón no busca la fama sino el tributo al símbolo del “Trabajo y la libertad” que son símbolos masónicos (y que era lo que los inmigrantes antes de ser confinados temporalmente en la contigua Isla de Ellis arribaban buscando con anhelo).

Bartholdi. Dejó al mundo un mensaje, aportando la “piedra trabajada” como masón en la construcción del “Templo de la Libertad” dejando una “Llave” (también símbolo masónico) para quien supiera utilizarla. Se puede considerar a Bartholdi, como un potente, histórico y simbólico “Mazo Masónico” que pervivirá en el tiempo, como representante de la Masonería Universal.

Josep-Lluís Domènech Gómez

 

Impactos: 383

LEO TAXIL, Radiografia de un Libelo y de la miseria de la Iglesia Católica

EL ADVENIMIENTO DE UN MISERABLE E INTELIGENTE PERIODISTA AL LIBELO

La figura, personalidad y protagonismo en la Masonería de Léo Taxil, de nombre verdadero Gabriel Jogand-Pagès (1854-1907), entra con fuerza a cualquier interesado en el tema de los grandes sucesos y avatares de esta. Léo Taxil -desde ahora siempre le denominaremos así- nace en Marsella y ejerce desde muy temprana edad como periodista en medios republicanos y sensacionalistas, siempre con artículos anticlericales. Con el tiempo editó personalmente un panfleto que disparaba a derecha, izquierda, arriba y abajo contra todo lo que fuera religioso, que atendía al nombre de “La Marotte”. No tardó en ser el blanco de la censura y ser prohibidos sus ejemplares por “atentar contra las buenas costumbres” de la época. El veneno anticlerical que segregaban sus artículos consiguió que le costara una condena de 8 años de cárcel. Al ser hombre rápido de reflejos y acción, decidió fugarse de Francia y no pasar por la cárcel. Estuvo en Suiza un tiempo evitando las mazmorras y pudo volver a su país, beneficiándose de una amnistía general.

Taxil con su literatura anticlerical en 1879 había fundado una Biblioteca Anticlerical cuyos títulos son la muestra declaratoria del veneno de su pluma cuando escogía un enemigo: “Las galanterías de la Biblia”, “La caza de los cuervos (Los curas)”, “El hijo del Jesuita” con un inestimable prologo de Garibaldi,” El manual de los confesores” o “los amores secretos de Pio IX”, finalizando con una blasfema “Vida Secreta de Jesús”. Se trataba pues de atacar sin cuartel a los meapilas de sacristía y a las sotanas grotescas, los abusos sexuales de los confesores y todo lo que quieran ustedes añadirle.

LA MASONERÍA, OBJETIVO UN NEGOCIO FLORECIENTE DE EMBAUCADOR

En 1881 fue recibido como masón. Pero rápidamente fue apartado por variados y continuados escándalos y plagios. A partir de ese momento, viendo que no podía utilizar a la Orden con los fines que el había proyectado para su ascensión social y periodística, se dedicó a la doble tarea de desprestigiar a la Masonería y atacar sibilinamente a la Iglesia Católica, entrando en sus ámbitos. Su plan fue el de abjurar públicamente de su condición de masón y declararse católico, abjurando de sus anteriores escritos y publicaciones antirreligiosas, pornográficas y escandalosas.

Comenzó convirtiéndose en un adversario resuelto y pertinaz de la Masonería con la publicación de un aluvión de libros antimasónicos, -que detallaré más abajo- con el fin de desvelar de una vez por todas los secretos de la Orden con medias verdades e inventos procaces que avivaban a la Iglesia a acercarse a él. Que, con su experiencia anticlerical, inició una tendencia en sus escritos explotando la curiosidad del público con relatos de tendencias ocultistas y de matiz satanista. Aprovechando esta circunstancia comenzó a mezclar estas historias con acusaciones vagas a los masones de los Altos Grados, sugiriendo que la Masonería formaba parte de una extraña, poco accesible y misteriosa organización que el denominaba Paladión o Palladium y que estaba concebida como la mistificación de una religión del Diablo. El Paladión era -según Taxil- una organización fraternal dirigida por la Masonería a nivel mundial, concebida como una religión de Satanás como contraprestación a la Religión Católica con su clerecía, sus santuarios, sus doctrinas, sur rituales, milagros con un mesías que no era otro que el Anticristo. Los relatos difundidos por este hijo del libelo describían de manera recurrente la aparición de demonios que copulaban con humanos, consiguiendo el acercamiento de un publico católico convencido de la sinceridad de sus panfletos difamatorios. Para hacer más creíbles sus cada vez más asombrosas historias, introducía múltiples seudónimos a sus artículos (como Doctor Bataille, Adolphe Ricoux, Diana Vaugham). Por otra parte, realizaba conferencias entre el publico católico con personajes que con nombres cambiados y falsos como Doménico Margiotta, Abel Clarín de la Rive o Leo Meurin, poniendo en escena espectáculos dantescos con graves y falsas acusaciones a la Masonería francesa. Toda esta singular y funambulesca cruzada fue aplaudida por la iglesia después de la publicación con gran éxito de ventas de un verdadero sumidero de mentiras, conjeturas y desviaciones mentales de cientos de artículos periodísticos de ínfima categoría, pero de clara aceptación por parte clerical, a niveles que llegaron hasta el mismo Vaticano.

Decidió además hacer de la masonería un gran y lucrativo negocio. Con ese fin publicó toda una serie de libros antimasónicos. El primero llevaba por título Los Hermanos Tres Puntos. Revelaciones completas sobre la Masonería. En este y en los siguientes libros: El culto del Gran ArquitectoLas Hermanas masonasLa Francmasonería desvelada y explicadaEl Vaticano y los masonesLos asesinatos masónicosLa leyenda de Pío IX masón, etc., puso sobre el tapete las más absurdas patrañas, que acompañaba de pasajes tomados de los verdaderos rituales masónicos.

 

LA BURLA CONTINUADA A LA IGLESIA CATOLICA

El punto culminante del “fraude espectáculo Taxil” alcanzó auténtico vértigo cuando este  y sus amigos hicieron aparecer en escena una criatura femenina, la Palladista Diana Vaugham, que se suponía era hija del demonio Bitrú, y en otro libro de delirios antimasónicos, concretamente “Memorias de una Palladista” contaba cómo fue consagrada a Satán al ser recibida en una logia donde fue posesionada por el diablo Asmodeus. Fue tal la psicosis, que La Civiltà Cattolica, órgano oficioso del Vaticano, elogió a «la noble señora» y a los «otros esforzados combatientes». De todas partes llegaron a Diana Vaugham entusiastas cartas, y como hizo un donativo el cardenal Parocchi, de Roma, para la celebración de un Congreso antimasónico, éste le envió de parte de este a Taxil para que se lo entregara en mano.  En 1896 tuvo lugar en Trento el esperado con gran pasión Congreso Antimasónico. Se reunieron no menos de 36 obispos, 50 delegados episcopales y otros 700 delegados. En el centro del Congreso estuvo el asunto de Diana Vaugham. Pronto se manifestaron dos direcciones opuestas. Por un lado, los alemanes que ya se habían repuesto del embuste de Taxil, y por otro la gran mayoría que estaban de buena fe al lado de Vaugham y Taxil. El mismo Taxil, recibido con grandes aplausos, intervino en el debate, adjudicándose un gran triunfo cuando sacó del bolsillo una «fotografía» de Diana Vaugham, que en realidad nunca había existido.

Todo el engranaje antimasónico que Leo Taxil montó, se inició en 1885, poco después de ser irradiado por la Masonería Francesa y continuó hasta 1897. Como ya se ha dicho, las historias con tintes de fantasía ilusoria aupadas por la iglesia de Roma llegaban a límites de humo literario en el que se describía con soltura y cinismo, la existencia de un Papa Luciferino líder de una Iglesia que se encontraba en Charleston en Virginia, y que este recibía todos los viernes a Lucifer a las tres de la tarde (las 15 horas precisas…) para recibir instrucciones. Esta táctica la desplegaba con maestría Leo Taxil, conocedor de las lecturas que estaban “a la page” en aquellos tiempos y explotando la curiosidad de los lectores conservadores y puritanos. El Papa luciferino en cuestión no era otro Albert Pike que estaba preparando el advenimiento del Anticristo.

Después de todo este dispositivo mediático y periodístico, Taxil representó el Acto Final de “burla esperpéntica” a la Iglesia Católica y a los que habían seguido todos sus libelos confesando públicamente que todo lo explicado acerca de las maldades de la Masonería habían sido tan solo unas mentiras para divertirse. Esta confesión la realizó en público en un notable foro, concretamente en la Sociedad Geográfica de Paris el 19 de Abril de 1897. Ante el asombro general de los presentes dijo: “El Paladión no existe, lo cree yo y ahora me permito el lujo de destruirlo”. Tuvo que salir rápidamente del lugar por una puerta trasera, ya que se produjo una encrespada reacción de los asistentes hacia su persona.

Después de todo este espectáculo, que dejó bien claro el polémico y desafortunado papel de Leo Taxil -insistiré siempre en mi bloc en usar eufemismos- se puede colegir que nunca perdonó su exclusión de miembro de la Masonería, por parte del Grand Orient de France con una bien ganada irradiación, por su onerosa y continuada mala conducta y que se vengó de la Iglesia Católica dejando bien patente los oscuros instintos interesados del Vaticano en desacreditar a la Masonería. Algunos círculos antimasónicos, en especial franceses, resentidos y avergonzados ante el triste desenlace del caso Taxil, intentaron buscar una solución que contrarrestara la impresión causada en los ambientes intelectuales. Entonces dieron un nuevo enfoque a su lucha antimasónica que quedó centrada no ya contra la inexistente masonería satánica, sino contra la masonería política, cultural y social, fundándose una serie de organizaciones antimasónicas como la que patrocinaba la Revista Internacional de las Sociedades Secretas, o la Revista Antimasónica, o Los Cuadernos del Orden.

 

UMBERTO ECO Y SU INTELIGENTE Y CONTUNDENTE DENUNCIA A LEO TAXIL

Un dato de interés y que quizás muchos lectores de este articulo no sepan radica en la resurrección de Leo Taxil en una interesante obra del notable escritor y semiólogo Umberto Eco en el 2010 titulada: “El cementerio de Praga”. Esta publicación que no sentó nada bien a determinados y concretos medios del Vaticano, ambientada en la segunda mitad del siglo XIX relata con el verbo autorizado y culto que caracterizaba a Umberto Eco los diferentes y distintos momentos de la Unificación de Italia con suculentos esbozos de las conspiraciones carbonarias, la temática de los camisas rojas de Garibaldi y aspectos notables y poco conocidos en general de la Tercera Republica francesa y el caso Dreyfus. El tema central de la novela se asienta en denunciar las sucesivas patrañas históricas que han ido surgiendo sobre la muy conocida y al mismo tiempo ignorada Conspiración judeomasonica, a caballo de documentación falsificada, como los Protocolos de los Sabios de Sion, las aberraciones literarias y mentirosas del Abate Barruel y otras indecentes y mentirosas plumas. Evidentemente no podía faltar un capitulo (el 21) dedicado a Leo Taxil. Y en este sentido Eco emplea un conjunto de recursos literarios que le permiten describir y desnudar literaria e históricamente a Taxil, utilizando la multiplicación de la figura del narrador mediante el recurso del desdoblamiento de la personalidad del protagonista (anteriormente usada por el libelista francés a su manera) y reflejando su catadura moral  con hábiles saltos temporales que señalan con esquemático rigor la miseria moral del personaje.

Josep-Lluís Domènech Gómez

 

Impactos: 88

LA INICIACIÓN, EL MANDIL Y EL PSEUDONIMO DE VOLTAIRE

 

“Dios ha hecho al hombre a su imagen y semejanza,pero el hombre también ha procedido así con él”.

Voltaire

Voltaire fue iniciado en la logia parisina “Les Neuf Soeurs” el 7 de abril de 1778, dos meses más o menos antes de su traspaso al Oriente Eterno, el 30 de mayo. En esta iniciación se dieron cita determinadas y curiosas circunstancias, entre las que cabe resaltar, la asistencia de remarcables masones de la época.

En esta fecha, Voltaire se encontraba muy débil y enfermo y en el extracto del Acta de la citada logia que se conserva de tal acontecimiento y que fue consignada en la correspondencia literaria, filosófica y critica de Grimm y Diderot en 1830, se hace resaltar que efectuó su entrada en el templo con la ayuda de dos Hermanos, siendo uno de ellos Benjamín Franklin que se encontraba de viaje en París por aquellos días y el otro Court de Gobelin, insigne patricio francés.

 

 

 

Presidía la tenida como Venerable Maestro por el astrónomo y Director del Observatorio de Paris Jérôme de Lalande entre otros destacados masones y ciudadanos ilustres del mundo intelectual parisino. El abate Cordier de Saint-Firmin fue el encargado de presentar a Voltaire y la logia a petición del sacerdote padrino del profano, decidió que, debido a su edad y débil salud, dispensaba a Voltaire de las pruebas más penosas. Así pues, no le vendaron los ojos, pero una cortina negra le impidió ver el Oriente, hasta el instante que la iniciación fue un hecho consumado.

La Logia “Les Neuf Soeurs” poseía bastantes características especiales que pueden en la actualidad asombrar a más de un Hermano o lector no masón de este articulo. Una de estas peculiaridades -debidamente contrastadas- era la de que además del Abate que lo presentó, conformaban el taller otros doce sacerdotes.

Según el redactado del Acta, Lalande le hizo prestar entonces la obligación; le recibió como aprendiz, siguiendo la costumbre, y le comunicó los signos, palabras y señales de reconocimiento. Una corona de laurel vino a ceñir su cabeza, que el nuevo hermano no quiso guardar, y cuando Lalande se le acercó para colocarle el delantal que decían había pertenecido al filósofo Helvetius, uno de los fundadores de la logia y al parecer recientemente fallecido, el nuevo hermano lo llevó a sus labios, rindiendo así homenaje a su memoria. Este curioso mandil, nunca se lo pudo volver a ceñir ya que como se ha dicho, Voltaire falleció a los pocos días.

Este curioso delantal, que reposa a la vista publica en Paris en el Museo de la Francmasonería del Gran Oriente de Francia, en la Rue Cadet. no lleva las trazas de haber sido el que llevara en su día Helvetius ya que se ha analizado convenientemente y revela las características de una pieza bordada en seda y que como máximo data de principios del siglo XIX, elaborado por la prestigiosa Maison Guérin. Es un delantal del Rito Francés con un bordado azul y una baveta densamente decorada. En esta pieza figuran abundantes reproducciones simbólicas recurrentes del fin de siglo XVIII y principios del XIX, con una imagen de un templo y determinados símbolos como un panal de abejas, una pirámide, el sol y la luna, entre otras.

Después de haber sido colocado Voltaire en el Oriente por el Venerable -lo cual era algo excepcional- Lalande le dirigió un discurso en el que, entre otras muchas frases retóricas, tras aludir a su amistad con Federico II de Prusia, señaló claramente cómo no había sido masón antes, de una forma explícita, si bien lo había sido en espíritu. Estas fueron sus palabras:

«Muy querido hermano, la época más gloriosa para esta logia estará en adelante señalada por el día de vuestra adopción. Hacía falta un Apolo en la logia de Las Nueve Hermanas; ella lo encuentra en un amigo de la humanidad, que reúne todos los títulos de gloria que podía desear para ornato de la Masonería. Un rey del que sois amigo desde hace tiempo, y se ha hecho conocer como el más ilustre protector de nuestra orden debería haberos inspirado el gusto de entrar en ella; pero era a vuestra patria a quien reservabais la satisfacción de iniciaros en nuestros misterios. Tras haber oído los aplausos y sobresaltos de la nación, tras haber visto su entusiasmo y embriaguez, venís a recibir en el templo de la amistad, de la virtud y de las letras, una corona menos brillante, pero igualmente lisonjera tanto para el corazón corno para el espíritu. La emulación que vuestra presencia debe difundir aquí, al dar un nuevo resplandor y una nueva actividad a nuestra logia, repercutirá en provecho de los pobres que ella alivia, de los estudios que patrocina y de todo el bien que no cesa de hacer. ¿Qué ciudadano ha servido mejor a la patria que vos, al ilustrarla sobre sus deberes, y sobre sus verdaderos intereses, al hacer odioso el fanatismo, y la superstición ridícula; al devolver el gusto a sus verdaderas reglas; la historia a su verdadero fin; las leyes a su primigenia integridad?”

Existen varias hipótesis acerca del seudónimo Voltaire. Una versión muy aceptada dice que deriva del apelativo Petit Volontaire que usaban sus familiares para referirse a él de pequeño. No obstante, parece ser que la versión más verosímil es que Voltaire sea el anagrama de «Arouet L(e) J(eune)» (‘Arouet, el joven’), utilizando las mayúsculas latinas.

También existen otras teorías: puede tratarse del nombre de un pequeño feudo que poseía su madre; se ha dicho que puede ser el sintagma verbal que significaba en francés antiguo que él voulait faire taire (‘deseaba hacer callar’, de ahí vol-taire), a causa de su pensamiento innovador, que pueden ser las sílabas de la palabra re-vol-tair (‘revoltoso’) en otro orden. En cualquier caso, es posible que la elección que el joven Arouet adopta, tras su detención en 1717, sea una combinación de más de una de estas hipótesis.

Pocos días después, en la noche del 30 al 31 de mayo, fallecía Voltaire. No obstante, a título póstumo, Les Neuf Soeurs consagraron a Voltaire su sesión del 28 de noviembre de 1778, en el transcurso de la cual debían haberse recibido masones a Diderot, d’Alembert y Condorcet, pero que no se pudo realizar por las protestas de la Iglesia y por presiones políticas.

Cuando ya han transcurrido 242 años de su nacimiento, y en los tiempos que corren, la personalidad y la obra de Voltaire, pese a las incesantes condenas de quienes no han dejado nunca de considerarle un ser pernicioso, continúa ocupando un lugar destacado en la historia de las ideas. Rindamos pues un modesto homenaje a tan Ilustre Masón y recordemos una de sus reflexiones más profundas:

«No estoy de acuerdo con tus ideas, pero defiendo tu sagrado derecho a expresarlas.»

Josep-Lluís Domènech Gómez

Impactos: 96

La Prostitución no es el Oficio más antiguo del mundo

¿Por quién decimos que la prostitución es el oficio más viejo del mundo?”

 

En un interesante artículo, firmado por Justo Barranco, que casi permanece oculto en LA VANGUARDIA, tanto en su edición electrónica como en la de papel, leo: “¿Por quién decimos que la prostitución es el oficio más viejo del mundo?”Al principio casi mecánicamente y de manera transversal sigo el texto que a primera vista parece un conjunto de párrafos bien estructurados, para llenar espacios y huecos del verano, digno de haber estado incluido en los contenidos de la inefable revista de bolsillo “Selecciones del Reader´s Digest” de los años 80 del siglo pasado, llamada comúnmente “Selecciones” y posteriormente a su lectura, constato dos cosas.

La primera que la Revista sigue en activo, aunque ahora en formato electrónico, al menos así lo parece y después que el trabajo periodístico me gusta, ya que, sin comprometerse el autor, lanza retos históricos dignos de ser seguidos, recorriendo amenos textos antiguos, aderezados y provocados por la tranquilidad y reposo que genera el estío.

 

Vayamos primero a la vetusta, añeja y entrañable revista “Selecciones”. Apareció por la España de Franco sobre el año 1952 en castellano, aunque el génesis de la revista procede de Estados Unidos, en donde se creó en 1922, de la mano de Dewitt Wallace. Su contenido siempre se ha gestionado derivado de escogidos relatos de la revista original norteamericana, con añadidos de temas locales, siempre resumidos o reimpresos de otras revistas, con un abanico de aperitivos de aforismos, chistes y anécdotas con un matiz claramente conservador y defensor de los valores tradicionales de la familia. Vale decir que con cariño y espíritu bibliófilo abierto, he guardado una decena de ejemplares de esta revista en mi biblioteca.

Volvamos ahora al articulo en sí. Justo Barranco atribuye tangencialmente al Hermano Rudyard Kipling, (del que supongo que ignora su calidad de iniciado y masón) una connotación imperialista y euro centrista (Válgame Dios o el Gran Arquitecto del Universo). Y vehicula una antigua leyenda hindú que narra la vida de una prostituta india de nombre Lalun, mentada por Kipling, para asociarla con una tatarabuela suya bien conocida -esta si- de nombre Lilith. Lo más interesante del articulo es este tramo que aquí cito:

Efectivamente, de nuevo el mundo del Génesis, mezclado esta vez con el de la antigua Babilonia y con el misticismo de la cábala. Porque Lilith, de la que muchos grupos feministas toman hoy su nombre por su libertad, habría sido según mitos judíos de hace ya tres mil años, la primera mujer, antes que Eva. Una mujer a la que Dios creó a la vez que Adán, y no de su costilla. Y que, por eso, se negó a servirle, ya que se consideraba una igual. La cosa no acabó bien. Ella dio el portazo del Edén pronunciando el nombre de Yahvé. Adán se quejó amargamente y Lilith fue condenada. Y Dios creó a la más sumisa Eva.”

En los tres bloques de que consta el Génesis (Orígenes, Ciclo Patriarcal y Ciclo de José) en los textos en que se narra El Pecado, con los protagonistas de los mismos Eva, la Serpiente y la Manzana, no aparece ninguna relación con la prostitución, el misticismo de la Cábala y demás artilugios pseudohistoricos que conforman un “Totum Revolutum”, en que incluso aparece el Fausto de Goethe (otro masón), en La noche de Walpurgis en la que se reproduce un descenso a los infiernos.

Pero la trama a la que nos introduce con maestría de Encantador de Serpientes Barranco es la de rememorar escenas mitológicas de Lilith en el Poema de Gilgamesh, y el protagonismo de esta en la mitología hebrea en la que se nos aparece como la primera mujer expuesta en la interpretación rabínica del Génesis, y algunas sugerencias mas.

Pero la de demostrar que la Prostitución es el “Oficio más viejo o antiguo del mundo, nada de nada. La confusión llega con los alegatos finales del articulo:

De ahí llegaría a Kipling, a quien, en su cuento, Lilith y la prostitución de Lalun le sirven para justificar el imperialismo: “En los pueblos de Oriente la profesión es hereditaria y no hay problema, eso demuestra de manera palmaria que Oriente es incapaz de gobernarse a sí mismo”

Como la mayoría de los tópicos ése que sostiene que la profesión más antigua del mundo es la prostitución es falso. Mucho antes de que las prostitutas poblaran el planeta otra profesión anatómicamente relacionada –por el conducto uterino, concretamente- se abría paso entre los humanos: la comadrona. La complejísima forma de parir de las hembras humanas hace prácticamente imprescindible la ayuda de terceros para que la madre y su hijo logren sobrevivir, de modo que la figura de la partera puede que ya existiera hace 1,6 millones de años.

Pero esto ya es harina de otro costal, y de otro articulo.

Josep-Lluís Domènech Gómez

 

Impactos: 39

LA MALDAD DEL DIABLO ACECHA ESPAÑA

 

ESPAÑA EXPUESTA A LA MALDAD DEL INFIERNO

Leo con estupor que un “Príncipe de la Iglesia”, el cardenal arzobispo de Valencia Antonio Cañizares, el pasado domingo, advirtió en su homilía con motivo de la celebración del Corpus Christi celebrada en la catedral de Valencia, que “El Diablo existe en plena pandemia intentando llevar a cabo investigaciones para vacunas y para curaciones. Nos encontramos con la dolorosísima noticia de que una de las vacunas se fabrica a base de células de fetos abortados. Así de claro. Y eso es inhumano, eso es cruel, y ante eso no podemos alabarlo ni bendecirlo, todo lo contrario. Estamos a favor del hombre, no contra el hombre. Primero se le mata con el aborto y después se le manipula. ¡Ay bueno, qué bien! No. Tenemos una desgracia más, obra del diablo”.

Pero cuando estaba reponiéndome de mi asombro, leo en otro periódico que José Luis Mendoza, el presidente de la Universidad católica de Murcia, ha generado un gran revuelo tras la difusión por redes de un vídeo en el que se le ve pronunciando un discurso conspiranoico contra el fundador de Microsoft, Bill Gates, el magnate George Soros y el “anticristo”. El catedrático asegura: “Las fuerzas oscuras del mal, en cada generación aparece el anticristo, y aquellos que les sirven, con gran poder, queriendo usurpar el nombre de Dios […] ¿Por qué ya en las Olimpiadas de Londres se anuncia el coronavirus? Aquellas imágenes de los féretros, ¿por qué Bill Gates, Soros, ¿anuncian hace años que se avecinaba el coronavirus? ¿Cómo ha venido esto? ¿Por qué motivo? Y quieren también controlarnos cuando se encuentre la vacuna con un chip a cada uno de nosotros para controlar nuestra libertad, ¿pero ¿qué se han creído, esclavos y servidores de Satanás?”

También hace pocos días, el “inefable” (seamos piadosos) exministro del interior español Jorge Fernández Díaz nos obsequiaba con esta “guinda”: En un encuentro de 55 minutos con el Papa y durante la conversación, le pedí a su Santidad que rezara por España por los difíciles momentos que atravesaba a causa de la crisis con Cataluña, a lo que el Papa me respondió: “El diablo quiere destruir España”. Tras esto, me contó que “El diablo ataca a los mejores”.

Después de todo esto, estoy a punto de abandonar a mi familia y solicitar el ingreso en alguna abadía perdida por el norte de Italia, como nos narraba con excelsa pluma Umberto Eco en “El nombre de la rosa” y comenzar a expiar mis pecados. No sin antes sentirme preocupado más que nada, por el hecho de la Iglesia Española, y una universidad  de prestigio y un país como España, puedan tener o haber tenido semejante caterva de abrazafarolas, psicópatas y gente de mal vivir al frente de prestigiosas entidades y que un “visionario meapilas” haya podido dirigir las fuerzas de seguridad de España.

La reflexión masónica, ante tales hechos que no son de mediados del siglo pasado antes de iniciarse nuestra Guerra Incivil (1936-39), sino que están frescos aun, es la de insistir una vez más en nuestra enseña: Libertad, Igualdad y Fraternidad, dando ejemplo en la sociedad profana de seriedad, compromiso y resolución, ante los serios problemas que deberemos enfrentarnos a nivel clínico y económico.

Se me ha ocurrido reflexionar de manera personal al respecto en este mi blog, ya que es altamente alarmante que se produzcan en nuestra sociedad semejantes declaraciones y que a raíz de estas no haya habido pronunciaciones al respecto. La verdad es que siempre he sido un ingenuo.

Josep-Lluís Domènech Gómez

Impactos: 85

LIBERTAD versus SEGURIDAD

 

 LIBERTAD versus SEGURIDAD

O el Control y la gestión ordenada de las Nuevas Tecnologías

“Las situaciones de crisis siempre engendran y estimulan el autoritarismo”.

Dentro de las coordenadas que esta pandemia del CORONAVID-19 nos ha conducido, tenemos las experiencias pasadas por el confinamiento y el distanciamiento social, el dolor, el miedo, la inseguridad y la crisis económica, tanto a nivel actual como de futuro.

La primera pregunta que al respecto nos podemos hacer como masones es que si nuestras patrimoniales y antiguas costumbres de introspección, meditación, estudio y en teoría dominio del sabio silencio en pos de la utopía, nos han podido ayudar a sobrellevarlo mejor que en el mundo profano se ha hecho.

Otra cuestión es la de si hemos sacado conclusiones a nivel general alrededor de esta severa crisis, y que lecciones habremos podido recibir al entorno de ella, con respecto a nosotros mismos y a la Masonería. No podemos aceptar caer en el tópico de hablar de los beneficios que hemos de entrever de lo ocurrido, para el futuro.

Y, por último, dadas las circunstancias de todo lo pasado y de los posibles condicionamientos y restricciones sanitarias y económico-sociales que en base a la lógica están por llegar, ¿cual ha de ser nuestra actitud al respecto?

Bien es cierto, que el cambio de hábitos y costumbres en la sociedad global que vivimos, nos ayudado notablemente a apaciguar en alguna manera, el aislamiento impuesto por la realidad de la gravedad de la situación en la que nos hemos visto inesperadamente inmersos.

La red de redes Internet, ha dejado de ser un lujo, una comodidad, para convertirse en una utilidad necesaria e indispensable para la ciudadanía en general. Desde hace ya mucho tiempo disponemos del e-mail o correo electrónico, que ha modernizado y aligerado los tramites de la ciudadanía tanto a nivel burocrático, como personal, dando paso a lo que hoy en día denominamos administración digital.

Así pues, recibimos información casi instantánea a nivel global de los acontecimientos que se van sucediendo, merced al sabio “aggiornamento” de la prensa en papel hacia la vertiente electrónica y como no podía ser menos, disponemos de la ayuda de los medios tecnológicos al uso, de las Redes Sociales como Facebook, Instagram, WhatsApp, Telegram y Signal entre otras muchas.

Sin embargo, se ha podido constatar que los datos que poco a poco, pero sin pausa, vamos introduciendo en los muros personales de estas redes de comunicación e interacción, no solo han servido para el sano ejercicio de relación personal sin distancias ni horarios de tipo desenfadado, sino que están siendo utilizados por un numeroso abanico de empresas en sus departamentos de selección de personal y que potencialmente se pueden convertir en punta de lanza de selectivas reducciones y ajustes de plazas laborales.

La dinámica digital, hace mucho tiempo que nos ha llevado también a poder realizar nuestros deberes con Hacienda, agilizando los trámites, a sabiendas ya, de que se produce un inexorable cruce de datos financieros entre las cuentas corrientes, gestionadas on line, los negocios mediante la irremediable y debida fiscalización financiera.

Estas peculiaridades, han de ser analizadas desde la reflexión y la contextualización, para no caer en la trampa saducea de la fácil teoría de la conspiración -por desgracia siempre al uso y a disposición- y el sabio uso de la tecnología disponible.

Al respecto, los navegadores de internet más comúnmente utilizados como IExplorer, Microsoft Edge, Chrome, Firefox, y Safari, entre otros, nos facilitan la tarea de información, de las compras cotidianas, y son utensilios de la formación educativa a todos los niveles, además de solucionarnos un sinfín de tareas diversas. Sin embargo, estos navegadores, continúan filtrando selectivamente datos y usos que deberían permanecer anónimos, y aunque cumpliendo con las legislaciones internacionales, dispongan de posibilidades de navegación con restricción de información, si no son debidamente aplicadas, no sirven de gran ayuda a la debida intimidad particular. Por otro lado, las estadísticas de inercia de estos limitadores son una evidente prueba de su mal uso general y en un alto porcentaje, del desconocimiento de su existencia por una parte sustancial de los usuarios.

Esta circunstancia se da, debido al ingente volumen de datos y referencias que de manera constante se introducen en la red y que son analizados y procesados por las arañas o robots inteligentes de la misma, que, en su función primera de servicio e información, ofrece también datos sensibles al Big Data o Gran Hermano (Big Brother) en hábitos y preferencias globales, que posteriormente son procesados comercialmente.

En cuanto al uso generalista de información y cultura, los buscadores más utilizados como Google, Bing y Yahoo, a más de otros menos comunes, conforma lo que antes era el espacio de la sosegada información adquirida mediante la consulta en diccionarios y enciclopedias de la British en inglés, la Larousse en francés o el Espasa-Calpe en castellano.

Este sustancial monitoreo, no solo se acerca al convencional de los argumentos de los documentales, películas o series de cine y televisión, sino que nos muestran las innovaciones cada vez más invasivas que atacan la intimidad personal de la ciudadanía a todos los niveles.

Toda esta ingente capacidad de información puede ser utilizada con fines altamente beneficiosos como puede ser la lucha puntual contra el terrorismo y las pandemias sanitarias como la que ahora nos afecta.

Pero no hay que caer en la ingenuidad y el bonismo, ya que, debido a estos avances tecnológicos, la ciudadanía en las sociedades democráticas podemos ser pasto de selectivos abusos de control, que, conducidos al filo de la navaja de las leyes vigentes, pueden en un momento dado, sobrepasar lo estrictamente legal.

El continuo uso del Big Data como fuerza esencial de la sociedad global actual, ayudado por los modelos aplicados de precisión de tendencias, sirven para la trazabilidad de detección precoz de alteraciones tanto medicas como de seguridad, convirtiéndose en una necesidad vital, pudiéndose considerar esta información, como el petróleo del siglo XXI.

Y para cerrar el espacio de análisis de esta realidad en el ámbito de la red, podemos constatar que, en el estado español, gozamos de buena salud en términos de conexiones a internet respecto al resto del mundo, y buena prueba de ello, ha sido la total asimilación del aumento de uso de la red debido a la pandemia, sin ningún colapso.

Vayamos pues, al titulo de este trazado que solo pretende ser una reflexión de una situación inesperada que se nos ha presentado, para poder analizar como masones y masonas, el porvenir que se nos presenta, desde la aceptación de los limites y pulsiones humanas, pero también a caballo de la disciplina interior de la meditación, del saber escuchar con respeto las opiniones del prójimo y de estar aprendiendo continuamente a ejercitar la maestría del silencio y el uso meditado de la palabra.

Centralizándolo todo, podemos llegar a la conclusión de que el aforismo que encabeza esta charla se puede llegar a producir o ya se ha comenzado a ello. Recordemos: “Las situaciones de crisis siempre engendran y estimulan el autoritarismo”.

Una de las consideraciones esenciales para iniciar el debate, se sustancia en la red, en Internet, ya que es parte innegable de nuestra realidad. Y este análisis se puede sustantivar con la realidad objetiva de las medidas que a nivel general se han puesto a la práctica por los gobiernos que nos hemos impuesto, mediante el voto en democracia y en la aceptación de las opciones decididas en las colectividades que padecen gobiernos autoritarios o dictatoriales.

Si en China ya existía la práctica del “Sinkiang” o estado estricto de vigilancia sobre sus habitantes, las medidas profilácticas para combatir la pandemia han extendido la falta de libertades. Como primer epicentro de esta enfermedad y por su avance tecnológico en este campo, ha tratado de usar esto en su beneficio. Sus usos parecen haber incluido el apoyo a las medidas que restringen el movimiento de la población, la previsión de la evolución de los brotes de enfermedades y la investigación para el desarrollo de una vacuna o un tratamiento.

El control de la sociedad ha adquirido tonos insostenibles en áreas sustanciales como agencias de alquiler de vehículos, taxis, estaciones de tren y autocares, aeropuertos, salidas y entradas de domicilios, transito entre regiones, todo ello sustantivado en la precisión tecnológica de las aplicaciones al uso de estrictos códigos QR. El mayor experimento de control social de la Historia está en marcha. China ha iniciado la clasificación de sus habitantes con un sistema que recuerda al de las agencias de calificación de riesgos económicos a partir de la famosa triple AAA. También se está utilizando la consideración publica de ciudadanos probos y ejemplares, que siguen obedientemente las consignas de “papa estado”. Esta costumbre que nos delata la falta de libertades y el premio a la sumisión nos deja entrever si me permitís, un habito y práctica que también proviene de los estados democráticos y muy concretamente de los Estados Unidos, el “del empleado del mes” con todo el aire etéreo pero viciado, del más puro y arcaico sistema protector patronal que aun impera. Si en China las aduanas de entrada mantienen un férreo control mediante la fotografía y huellas dactilares de los viajeros, estas mismas medidas nos las encontramos en USA y en otros países netamente democráticos.

Y no hace falta conceptuar y limitarnos en materia de análisis democrático y de paulatino deterioro de las libertades, a estas dos potencias económicas mundiales. De acuerdo con puntuales medidas de seguridad, justificadas y propiciadas por el Coravid-19 se ha producido un incremento de control y vigilancia, que será interesante observar posteriormente, si se abandona su practica, de acuerdo con los mas saludables e higiénicos códigos democráticos. Por esta razón, la conducta de Singapur en su control de los riesgos epidémicos, con el apoyo de la tecnología, es ciertamente único y difícil de exportar debido a la aceptación social de las medidas de seguridad restrictivas: emisión de una orden de contención para las poblaciones en riesgo, verificación del cumplimiento de las medidas por teléfono móvil y geolocalización, controles domiciliarios aleatorios. En Corea del Sur, una alerta transferida a las autoridades sanitarias se activa cuando las personas no respetan el período de aislamiento, por ejemplo, por encontrarse en un lugar concurrido como en los transportes públicos o en un centro comercial. En Taiwán, se entrega un teléfono móvil a las personas infectadas y se registra su ubicación con el GPS para que la policía pueda seguir sus movimientos y asegurarse de que no se alejen de su lugar de confinamiento.

Otro de los aspectos a tener en cuenta en este contexto de libertades y restricciones, sería el continuar con la puntual observación y control de las novedades tecnológicas, no ya desde países con tradición autoritaria, sino en occidente, como el Apple Watch y similares, que desde sus primeras versiones nos monitorizan el sueño, la presión arterial, los electrocardiogramas, y hasta la caída al suelo en caso de colapso o situaciones de emergencia. Todas estas virtudes se podrían hipotéticamente revertir en acciones contrarias. Los datos tanto de Amazon como de Alibaba y similares, están sometidos a las dudas que generan la obtención interesada de perfiles específicos a raíz de los datos de compras en general. También es inquietante, el uso en ambas zonas, de la calidad democrática de códigos denominados semáforo, es decir: verde, amarillo y rojo, para delimitar espacios o fases de desconfinamiento o calidad de la ciudadanía.

A nivel nacional tenemos a examinar con atención democrática, los resultados de los rastreos de móviles que se hicieron después del verano, para las estadísticas en principio útiles, de movilidad de la ciudadanía y su utilidad práctica para el rastreo de la circulación de los ciudadanos, en los tiempos actuales de pandemia. También otra circunstancia a analizar, podría ser la sucesiva prolongación del Estado de Alarma, con todos los elementos de falta de libertad e invasión de la privacidad, que comporta.

Por último, los intentos de desinformación han proliferado en las redes sociales y en Internet. Ya se trate del virus en sí, de la forma en que se propaga o de los medios para combatir sus efectos, han circulado muchos rumores. Se están ya utilizando tecnologías apropiadas con cierta eficacia por las plataformas, para luchar contra el contenido inapropiado contra las Fake News. También se prevé la promulgación de medidas restrictivas en los Estados miembros del Consejo de Europa para evitar alimentar la preocupación del público. Sin embargo, el Comité de Expertos del Consejo de Europa sobre el Entorno de los Medios de Comunicación y la Reforma de los Medios de Comunicación subrayó que “la situación de crisis no debe utilizarse como pretexto para restringir el acceso del público a la información”. Tampoco deben los Estados introducir restricciones a la libertad de los medios de comunicación más allá de los límites permitidos por el artículo 10 del Convenio Europeo de Derechos Humanos”. El Comité también destaca que “los Estados miembros, junto con todos los actores de los medios de comunicación, deberían esforzarse por garantizar un entorno propicio para el periodismo de calidad”.

La masonería, frente a los peligros de un mal uso de las nuevas tecnologías y de un abusivo control de los poderes del estado, debe saber combinar el buen uso de estas nuevas herramientas, primeramente acercándola lo más posible a Hermanos que por su edad aun no llegan a ella con el suficiente conocimiento, gestionando en lo posible con mucho cuidado, datos sensibles no sobre temas iniciáticos, -que también- sino ejercitando y dando ejemplo con la función de sobria ciudadanía en la preservación de información privada que “Papa Estado” no tiene porque conocer ni administrar.

El “día después” debería ocupar nuestro pensamiento, y esta cuestión es primordial, no se trata de una curiosidad iniciática, sino que nos implica en un deber ineludible. Buscar la verdad o la solución nos conduce a la posibilidad que estas sean tristes. Sin embargo, aun en estos términos, debemos continuar con la labor. ¿Y cual debe ser el objetivo? Pues quizás volviendo a dinamizar los esfuerzos en serios debates en logia o telemáticamente, con respecto al futuro de la sociedad y de nuestro compromiso con ella. Los masones debemos enfocar la crisis del Coronavirus mediante los principios de Fraternidad que nos caracterizan, y aprender de este reciente paso de la movilidad a la inmovilidad en que estamos, para que nos sirva de desintoxicación mental y física, que nos permita saber priorizar y seleccionar lo importante y apartarnos de lo frívolo, superfluo e ilusorio, dando la máxima importancia al amor, la amistad, y a la solidaridad, para que nuestro egoísmo personal deje de ser un “Yo” y se convierta en un “Nosotros”.

Sin olvidar que esta pausa obligada por la pandemia nos viene a recordar y poner de relieve, que las planchas simbólicas “siempre fuera del tiempo y del espacio” como bien dictan los rituales, nos conducen a los tiempos difíciles que nos esperan y al compromiso particular de cada uno de nosotros, con una ineludible reformulación de nuestra escala de valores. El Coronavirus puede ser la evidencia quizás olvidada, de que somos mortales, aunque la longevidad cada vez más patente nos lo haya ocultado. Y que debemos y tenemos la obligación de ser resilientes con las nuevas conductas que nos puedan venir impuestas. Es posible que ahora sea el momento de continuar edificando el templo de la Humanidad y volver a la máxima, de que “Nuestra labor, nuestro trabajo no ha acabado”.

Josep-Lluís Domènech Gómez.

 

 

 

 

 

 

 

Impactos: 48

Coravid-19 No olvidemos la ÚNICA VALIDEZ de las Tenidas en Logia

LA ÚNICA VALIDEZ, LA DE LAS TENIDAS PRESENCIALES

El líder estudiantil de los sucesos del 68 Daniel Cohn Bendit, años después, afirmó en una entrevista a un periodista: “He aprendido más en una noche en las trincheras de las calles de Paris que en todo un curso de Filosofía”.

Sin embargo, es necesario huir de los “tópicos al uso” tan generalizados en estos días de que “se debe aprovechar esta pandemia, ya que nos traerá posteriores beneficios”.

Aquí añadiría yo que esta afirmación se debería convertir en pregunta: ¿esta larga noche de este global confinamiento colectivo servirá para algo? O ¿caerá en saco roto?

Se ha podido ver que en los centros hospitalarios se han generado nuevas estrategias, pudiendo decirse que han sabido reinventarse. Las empresas han buscado nuevas respuestas, entre ellas el teletrabajo.

Y parece ser que se inician una serie de medidas de los estados que en teoría tienen que significar ayudas a los principales perjudicados (y ahora no vamos a exponer toda la cadena o la retahíla de ellos, porque todos los conocemos).

Quizás un nuevo Plan Marshall, evidentemente contextualizado a las posibles necesidades actuales sería bueno. Ahora hace falta esperar y cargarnos de buenos deseos e intenciones.

Pero, el fondo y la idea nuclear de estas líneas, se basa en que debemos hacer los masones, que evidentemente debería ser mucho más que los oportunos pero lacónicos comunicados de seguridad en nuestros locales y templos. Este tema lo podemos dejar para otro articulo.

El que ahora deseo tratar esta referido al posible error por parte de algunos Hermanos y Hermanas, de poder llegar a confundir nuestras Tertulias y Talleres Masónicos a base de usar los métodos telemáticos – y que ya quede claro para todo el mundo que no es otra cosa- para que en un futuro más o menos largo, evidentemente a expensas de la pandemia del CORAVID-19, de no confundir posturas ni acciones.

Nuestras Tenidas PRESENCIALES son las ÚNICAS y no podemos entrar en “neologismos de uso”, tópicos recurrentes y en experimentos con gaseosa.

Josep-Lluís Domènech Gómez

Impactos: 103

LA CADENA DE UNIÓN MASÓNICA y el CORAVID-19

LA CADENA DE UNIÓN Y EL CORAVID-19

En pie Hermanos, formemos la Cadena de Unión, quitémonos los guantes… muy por encima de las inquietudes de la vida material se abre para nosotros el vasto dominio del pensamiento y la acción…

 “Entre los símbolos masónicos que parecen casi siempre comprenderse muy poco en nuestros días, se encuentra el de la “cadena de unión” de las Logias Masónicas. Algunos quieren ver en ella el cordel de que los masones operativos se servían para trazar y delimitar el contorno de un edificio. Seguramente tienen razón, pero ello empero no basta, y sería menester por lo menos preguntarse cuál era el valor simbólico de ese cordel mismo”. Estas palabras de René Guénon nos sintetizan y retratan esta parte sustancial de nuestros rituales.

Leo que en la ciudad de Barcelona ha experimentado unas cifras espeluznantes que nos alertan por su extrema gravedad: 34.385 personas han sido atendidas por los servicios sociales entre el 16 de marzo y el 14 de mayo, un tercio del total atendido en todo el año 2019, que fue de 90.000 personas. Y el 17% de estas personas no habían recurrido nunca a los servicios sociales. Los atendidos son sobretodo personas que Vivian con una economía del día a día. Es decir, trabajadores de la hostelería, de la limpieza doméstica, vendedores ambulantes, trabajadores de la construcción y en general, los que trabajaban sin contrato, y por tanto sin derecho al paro, a los ERTES, son algunos de los principales afectados por esta crisis. Esto solo en una ciudad, una gran ciudad como Barcelona… ¿Y a nivel nacional? Francamente es estremecedor.

Se han visto pocos comunicados contundentes y prácticos que dinamicen movimientos desde la Masonería en el estado español en pos y ayuda de tanta gente, de tantas personas, de tantos ciudadanos.

Hemos podido leer comunicados de diferentes Obediencias Masónicas con instrucciones de precaución, de suspensión de actividades y de medidas profilácticas que son la pura expresión del “Common sense” del sentido común que muchos colectivos profanos por desgracia, ni siguen ni piensan seguir, pero sin señalar a nadie, sería bueno empezar a cristalizar proyectos, porque ya estamos llegando tarde.

Recuerdo una línea del discurso de posesión del presidente Franklin Delano Roosevelt en 1933, a una nación paralizada por el miedo económico de la Gran Depresión, que ha soportado su significado original, desde aquellos tiempos porque la frase “Lo único que debemos temer es al miedo mismo” habla de la psicología de todo el pánico. De bien seguro de que habrá “un día después”, un instante en el que comenzar a reconstruir todo desde los cimientos, un momento en que debatir y replantearlo todo: seguridad, libertades I+D+I, autosuficiencia, modelos económicos, derechos, conceptos nacionales, fronterizos o laborales… un análisis estructural y sistémico que ya ha comenzado por poner a prueba nuestra resiliencia y nuestra propia capacidad de superación.

La emergencia de la COVID-19 reclama a la Humanidad en su totalidad. Hoy podemos decir que estamos escribiendo la historia, hoy podemos decir que escribiremos el futuro. Porque hoy, todos los masones y masonas tenemos una cita con la historia. Nunca olvidemos las palabras que al final de cada tenida se pronuncian.

Josep-Lluís Doménech Gómez

Impactos: 49

La Masonería frente a la dignidad humana y el Covid-19

COLAS DE HAMBRE Y CORAVID-19 UNA LLAMADA A LA FRATERNIDAD

La dignidad es un concepto clave, aunque postergado en la sociedad postcontemporánea. El escocismo, evidencia que la fraternidad esencial requiere respeto, estima y caridad con el otro. El concepto de dignidad podría ser una abstracción o un constructo producto de la evolución de la civilización o algo inherente al ser humano. La masonería escocista, propugna claramente una ética de la dignidad, para mi opinión como reflejo de la Piedad Masónica. El concepto de Piedad Masónica viene estructurado en reconocer y admitir los defectos personales del prójimo atendiendo a los propios.

En la Edad Media la dignidad humana le infundía seguridad en sí mismo y en Dios rescatando toda su capacidad creativa. Sobresale la figura de Pico della Mirandola que implantó la idea de que la “dignidad del hombre se fundamenta en su libertad para formar y proyectar su propia naturaleza”, también Bartolomé de las Casas patrocinó por la igual dignidad de todos los seres humanos y Francisco de Vitoria y la Escuela de Salamanca sentaron las bases del derecho de gentes. Pero, Michel de Montaigne es el primero que da relevancia a la defensa de la igual dignidad humana entre todos los hombres y estableció propuestas de valor permanente. Descartes configura la dignidad humana en la conciencia que todo hombre tiene de su propia existencia. Pascal afirmaba que la dignidad del hombre deriva del hecho de ser el único ser que es capaz de comprender la grandeza del universo y su propia pequeñez.

La Ilustración puntualizaría claramente, y de una forma definitiva, el concepto de dignidad humana, desde el punto de vista filosófico, moral, político y sobre todo jurídico. En ello radica la importancia de la masonería escocista asentada hoy en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Kant ve a la persona humana como el titular de esa dignidad que le era propia por razón de su autonomía inherente. En las sucesivas Declaraciones de Derechos del Hombre, desde la temprana Declaración de Filadelfia, hasta los más recientes Pactos internacionales de Derechos humanos, como en el preámbulo del Pacto de Derechos Civiles de 1966, se señala que los derechos derivan de la dignidad inherente a la persona.

Hoy, parece que vuelve a quedar en la formalidad y en las grandes declaraciones, cuando aún no habíamos siquiera llegado a una permeabilización de este, y así nos encontramos con nula consideración de la persona en abstracto y en concreto, no solo a nivel global o europeo, sino a nivel nacional y local. Ahí es donde la masonería escocista nos debe enseñar, como lo hace a través de los rituales de los diversos grados, la importancia de saberse tratados con dignidad y tratar a los demás de la misma manera, pero en todos los órdenes de la vida.

Pero esta idea, en la actual pandemia del Covid-19, tendría que quedar reflejada en saber llevar fuera de nuestros templos estas convicciones, ideas y trabajos. Es sin duda el mejor momento de poder llegar a la sociedad mediante el ejemplo y la acción decidida. ¿Cómo? Pues mediante la colaboración directa con asociaciones que resueltamente y no de manera retórica desempeñen este trabajo.

La labor no solo debe ser asistencial y médica -que lo debe ser- pero también resolviendo otro tipo de virus o pandemia que se ha generado: el del hambre y el de la ausencia de los mínimos básicos para el sustento y la vida mínimamente digna. La Masonería mediante los masones y masonas tendríamos que llegar a donde no llegan algunos Ayuntamientos.

La visión de las tristes colas de personas que esperan pacientemente para poder comer, son lamentables símbolos que se interponen ante nosotros, recordándonos nuestras Cadenas de Unión, repletas de buenas intenciones. Sin embargo me consta que muchos de nosotros ya nos estamos moviendo -aunque quizás demasiado tarde- para mirar de paliar en lo posible estas tristes escenas.

Josep-Lluís Domènech Gómez

Impactos: 36