REFLEXIONES SOBRE LA BIBLIA EN LAS LOGIAS DEL R.E.A.A.

REFLEXIONES SOBRE LA BIBLIA EN LAS LOGIAS DEL R.E.A.A.

Hermano Experto, abrid el Libro de la Ley Sagrada, haced aparecer las tres Grandes Luces y extended el Cuadro….

 Son muchas las logias del REAA, no importa a que Obediencias pertenezcan, que tienen abierto en un lugar prominente de sus talleres, durante la duración de sus trabajos una Biblia. Seria conveniente y justo, a partir de ahora, continuar con estas reflexiones denominando a la Biblia el Libro.

Antes de continuar, es necesario dejar bien sentado que Anderson al elaborar las Constituciones de 1723, solo menciona la Biblia en el capitulo correspondiente a las Leyendas de la Masonería, comentando una traducción erudita del rey Athelstan en lengua sajona, pero que en ningún momento la cita como el Volumen de la Ley Sagrada, ni mucho menos como una de las Tres Grandes Luces, según nos cita el historiador Gould.

Sin embargo, el Libro aparece como una de las Tres Grandes Luces en un ritual “escocés” de 1760 (The Three distinct Knocks), igualmente en el proporcionado al Primer Grado de la Gran Logia general escocesa de 1804, así como en el Thuileur RÉAA de Grasse-Tilly de 1813, y en la Guide des maçons écossais, registrada entre 1806- 1811 y publicada entre 1816 y 1821.

Frente a estas dos vías, evidentemente contradictorias, sería necesario añadir que en el Manuscrito Regius (1390) aparecen menciones a los evangelios utilizándose el término Gospel, en la estrofa 50. Teniéndose en cuenta que en este poema se hace presente la debida lealtad a Dios y a la Santa Iglesia Católica, es posible que al menos fragmentos de la Biblia estuvieran presentes en el ritual operativo a modo de lecturas.

No obstante, en el Ritual de los tres primeros grados según los antiguos cuadernos de la Gran Logia de Francia de 1829 el Libro es sustituido por los Reglamentos Generales de la Obediencia. Parece pues que la tradición es según y como o para quien o para cual. En la actualidad se continua con esta costumbre, aunque hay opiniones para todos los gustos en el apartado de considerar cual es el uso mayoritario.

Se podría entrar en interesantes estudios al respecto de las dos posturas en la utilización o no de la Biblia, pero quizás no sea este el momento. Aunque quien desee bucear a nivel de investigación histórica, le remito a revisar y leer los Manuscritos Colne n.1 (1685), el de Edimburgo (1696), y el Dundee (1727).

Sería necesario incidir en el hecho de que la Biblia en el ritual masónico es un símbolo que ha evolucionado en el transcurrir del tiempo y en unos determinados periodos.

Para poder hacernos cargo de esta evolución, se debería de partir desde los principios y orígenes anglosajones como de tierras protestantes con una visión más libre del texto bíblico al acceso de todos, exenta del dogmatismo que profesa la iglesia católica.

Por lo tanto, se podría decir que desde una visión más agnóstica la Biblia podría corresponder a un símbolo muy importante que viene a representar un compendio del conocimiento humano, considerando a este libro como el dispensador de historias, leyendas con una inmensa tradición iniciática y como la victoria del ingenio humano que permite la divulgación del conocimiento. Que nadie olvide que fue el primer libro impreso por la imprenta.

Entonces soy de la opinión elaborada por el masonólogo Eduardo Silva de contemplar la Biblia no como una verdad, sino como un interrogante. Esta concepción esta de acuerdo con los principios masónicos que los masones deben ser siempre inquisitivos, deben siempre dudar, deben siempre desear contrastar y nunca considerarse satisfechos. En una palabra, ser siempre y en todo momento BUSCADORES.

Por lo tanto, la visión del Libro nos debe incitar a que no solo sea un símbolo de usos y costumbres, sino que el saber escoger algún texto determinado, nos permitirá estimular e impulsar sus características polisémicas e universales. Si el mal uso de la Biblia por los dogmáticos que fanatizaron su contenido es una simple reducción histórica, debemos en la actualidad saber contextualizar y trascender en el tiempo y saber analizar sus narraciones de momentos históricos para de esta manera, poder esbozar las posibles razones que llevaron a los masones a que apareciera en nuestros rituales, no solo como fin dogmático y eminentemente religioso, sino también como germen simbólico de reflexión. Y llegar a la conclusión de que su presencia en nuestras logias ha otorgado un fundamento moral y ético de carácter universal, de libre interpretación, sobre la que debe descansar la conciencia humana que como sabemos, está siempre debatiéndose entre el espíritu y la materia.

Josep-Lluís Domènech Gómez

Al respecto de este importante tema simbólico, es de destacar que la R.L. Ciencia i Libertad al Oriente de Sant Andreu del Palomar (Barcelona) tiene prevista una Reunión Masónica Telemática el próximo dia martes 16 de junio, a las 19 horas, en la que su Venerable Maestro Joan-Francesc Pont (Kropotkin) leerá un trazado/plancha con el titulo: “El Volumen de la Ley Sagrada”.

 

 

 

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Autor: admin

Francmason adscrito a la Gran Logia Simbólica Española, miembro de la R.L. Acacia al Oriente de Barcelona. Miembro del Supremo Consejo Masónico de España 30º. Escritor. Libros Publicados: El Venerable Maestro, El Silencio Masónico, Los Oficios de la Logia, Manual de Procedimientos Operativos de Logia, Logia de Perfección, Capítulo Rosacruz, Príncipe del Tabernáculo, Rituales de los Altos Grados del REAA

Un comentario en “REFLEXIONES SOBRE LA BIBLIA EN LAS LOGIAS DEL R.E.A.A.”

  1. La biblia aparece en las divulgaciones de inclinación Antigua, puesto que es su sello distintivo: Las Tres Grandes Luces :Sol, la Luna y la Biblia. está como gran Luz; en el Dunfries, Tres Golpes Distintos, Ritual de Urzeche, Guide écossaise y ya como elemento testigo en otras documentaciones: mirara Volumen de la Ley Sagrada, Volumen de a Ley, Biblia, Libro Sagrado, etc.

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